LA CASA MUSEO ANTONIO PADRÓN PRESENTA LA TERCERA ENTREGA DE “ESCRITOS A PADRÓN”

10 jul 2012

El jueves, día 12 de julio, a las 20.30 horas, y en el marco de las Fiestas en Honor a Santiago Apóstol, patrón del municipio de Gáldar, será presentado en el Museo Antonio Padrón de dicho municipio, la tercera entrega del volumen Escritos a Padrón, una propuesta editorial planteada como un encuentro entre la literatura y la pintura del pintor galdense. El libro recoge en esta ocasión las impresiones de 43 autores que reflexionan sobre lo que les sugieren una treintena de cuadros diferentes del artista. Al acto está previsto que asista el consejero de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo de Gran Canaria, Larry Álvarez.

El libro Escritos a Padrón plasma el resultado de los encuentros impulsados por el mencionado centro museístico, protagonizados por escritores, periodistas y personalidades del mundo de la educación y la cultura, formulando heterogéneas visiones de la obra padroniana en los diferentes géneros literarios que cultivan habitualmente (poesía, narrativa, ensayo...).

En este nuevo volumen figuran autores como Javier Cabrera, Franca Dimar, Santiago Gil, Tina Suárez Rojas, Orlando Franco, Silvia Rodríguez, José Coyote, Félix Hormiga, Federico Castro, Juan José Laforet, Rafael Franquelo o Francisco Lezcano, entre otros.

Perspectivas plurales
“Los que se acerquen el día de la presentación a la Casa Museo Antonio Padrón disfrutarán de una amena lectura literaria que tendrá un poco de todo; poesía, relatos cortos, y breves ensayos”, adelanta César Ubierna, director de la Casa Museo Antonio Padrón. “Al sumar los ojos de todos los participantes se pueden ver diversas interpretaciones diferentes que se expresan a través de todos los géneros y estilos literarios. El objetivo de Escritos a Padrón es utilizar la obra del pintor galdense como motivación para la producción literaria y, además, difundir la producción artística de uno de los artistas visuales más importantes del siglo XX en Gran Canaria”, señala el director del centro.

A lo largo de los últimos años este tipo de encuentros que Ubierna define como un “diálogo entre la pintura y la literatura”, se han visto plasmados con posterioridad en una cuidada edición que lleva a cabo la Casa Museo Antonio Padrón, en la que se ha venido recogiendo una selección de textos de distintos autores canarios que han participado en el proyecto mencionado en torno a la obra del pintor indigenista natural de Gáldar.  En la segunda edición publicada, por ejemplo, figuran los escritores y colaboradores ya tristemente desaparecidos Luis García de Vegueta, Dolores Campos-Herrero y María Dolores de la Fé, así como Antonio Cruz Domínguez, Pepe Alemán, María Jesús Alvarado, Manuel Lobo, Yolanda Arencibia, Oswaldo Guerra o Fermín Higueras.

La propuesta Escritos a Padrón se puso en marcha hace unos años por el Museo Antonio Padrón, depositario del legado del artista adscrito a las corrientes del arte indigenista, como una apuesta por interrelacionar unas disciplinas artísticas con otras, pero sobre todo, para difundir la obra del creador galdense creando lazos de complicidad entre el artista y su público. En sus sucesivas ediciones han participado más de un centenar de escritores, profesores universitarios y personalidades del mundo de la cultura.

Movimiento expresionista
En términos generales, la pintura de Antonio Padrón puede situarse dentro del ancho margen que abarca el movimiento expresionista. Se definía como “expresionista sin desgarraduras” para no adscribirse, como señala el escritor Lázaro Santana, a ninguno de los tres grandes bloques característicos en que suele dividirse este movimiento: realismo social, fauvismo y  expresionismo psicológico. La obra de Padrón participa de algunas o de todas estas características pero sólo en aisladas ocasiones puede afirmarse su definitiva adscripción a uno de ellos. Al expresionismo lo vincula permanentemente su gusto por lo popular, la reelaboración que el hace en sus cuadros de las costumbres, los mitos y el folklore insular. Por otra parte, la revalorización de los elementos del primitivo arte autóctono propugnada por los pintores y escultores de la Escuela Lujan Pérez (Felo Monzón, Jesús Arencibia, Jorge Oramas y Plácido Fleitas, entre otros), le descubrieron el sorprendente universo pictórico que ofrecía la isla. Nació así una pintura indigenista insular cuyas características distintivas residían, según Padrón, en los “propios ocres y rojos, en los tonos cálidos“ que tenía la tierra canaria, ”situada alrededor del volcán”.

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