EL CABILDO GRANCANARIO EMPRENDE LA RESTAURACIÓN DE UNA DE LAS ÚLTIMAS TABLAS DEL PINTOR GALDENSE ANTONIO PADRÓN

17 ago 2010

La Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo de Gran Canaria, a través del departamento de restauración del Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada, ha iniciado las labores de restauración de una de las tablas del pintor galdense Antonio Padrón, un trabajo que, según indicó César Ubierna, director del centro museístico que custodia y difunde la obra del artista norteño, “permitirá ahondar en el conocimiento sobre las técnicas pictóricas y los materiales que utilizaba el artista en sus últimas composiciones”. El cuadro es una de las últimas creaciones de Padrón y se incluye dentro de la serie que el artista dedicó al Cenobio de Valerón. “Es una de sus tablas inacabadas”, señala Ubierna, una obra que data del año 1967 y que muestra la evolución de un pintor que “sacrifica elementos como la perspectiva para experimentar con otros elementos clave de su producción, las texturas y el uso de multitud de materiales”.

Según explicó Patricia Prieto, restauradora de la Cueva Pintada, este ‘tablé’ presenta “un levantamiento de la capa pictórica, incluida la capa de preparación. Esto da lugar a tensiones que han provocado grietas, bolsas y pérdidas totales de pintura, originado principalmente por las oscilaciones de temperatura que afecta de manera determinante al soporte de madera y a la misma composición pictórica”. Otro de los problemas que presenta el cuadro es una ligera deformación de la madera como soporte de la pintura, lo que “contribuye a empeorar la estabilidad de las capas de pintura”.

Una de las primeras acciones, previa a la restauración de la tabla será un análisis científico de una muestra de la capa pictórica. De esta manera se podrá establecer mejor las causas de comportamiento entre la pintura, el soporte y el medio y, a la par, ahondar en el conocimiento del universo creativo del propio Antonio Padrón. Seguidamente se realizará una fijación y consolidación de la capa pictórica. Previamente habrá que hacer un estudio de toda la superficie, es decir, delimitar dónde aparecen bolsas de aire en la pintura (son futuros desprendimientos), grietas, rajas y pérdidas totales. Por último, se realizarán reintegraciones que armonicen la imagen total pero se diferencien del original.

Todos estos trabajos se realizarán en el laboratorio de restauración del Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada, aunque contarán con la supervisión de la restauradora de la Unidad de Patrimonio del Cabildo de Gran Canaria, María Cárdenas.

Según César Ubierna, la figura de padrón es clave para entender la influencia de lo aborigen en otros pintores canarios contemporáneos. “Antonio Padrón fue un atento observador de las costumbres y tradiciones populares y propugnó por la revalorización artística de las diversas manifestaciones del arte autóctono”, señala el responsable del centro museístico gestionado por la Consejería de Cultura y patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo de Gran Canaria. Es por ello que la cueva y su vinculación con el universo prehispánico insular fue una constante en su obra. “Supo indagar en las raíces del indigenismo para crear un estilo propio basado en el arte primitivo”, lo que, según Ubierna, supone un nexo de Padrón con las vanguardias que exploraron otros artes primigenios en lugares tan distantes como Australia o el África Subsahariana.

En este sentido, la cueva “es un elemento recurrente” de la pintura de Padrón, con especial atención a la propia Cueva Pintada galdense, las Cuevas del Rey, en Tejeda, o al cercano Cenobio de Valerón. Padrón supo ver en estos paisajes un rastro “de la espiritualidad y la religión de los primeros canarios”, un hecho que trasladó a gran parte de su producción artística.

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